Respira, sólo respira.
Quemadez de Berrysand Son las 6:09 p. m. 10 Espacio del Transeúnte
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Zona de Boulevares
martes, 15 de julio de 2008
Un parcial irrendible por tiempos, dolor de muela encubriendo una faringinosa situación. Un findesemana que se voló.Vuelta a casa y el tema de los sillones y a-mí-qué-me-importa tanto y vos ofendido a más no poder. Tarde violenta: Estudiando agachada de frío, intentanto leer mientras más abajo se podía caer. El Oso se hinchó de palabras y vomitó. Ríos y mares de saladas y la llamada de Ella, y la ida de él, y Vos al teléfono y yo frente a un tv apagado con un rojo eterno en las pupilas. Y llegaste e irremediablemente hiciste todo lo que no tenías que hacer y mi silencio y tus miradas y los basta que no llegaban a tus oidos, hinchados de pus, de tu propia pus.Noche, de llamados, películas e imsomnio.
El día martes y un ánimo sin respiro, la bola intragable y silencio. Frío, mucho frío y los mares sobre la Crítica. De noche, imsomnio, sólo tres horas de sueño en la mañana, tarde fantasmal, tvmierda para condimentar y hojas hasta las 5.Sueño de tres horas-constante-recuperar en preguntas inentendibles y la eterna pregunta: ¿No pudiste esperar hasta hoy? . La nota, su salida con ametralladoras y vos verde manzana. Dorrego en caminata, frío, las piernas dijeron que no, empezabas a caer, las rodillas afiebradas, el imsomnio y ese punzante dolor de adentro.Rabia.
Un viernes mateado, de tardes tranquilas y palabras de pura fluidez. Una noche libre, pero aguantando pendejos que no se dejan de mover. Hallamos nuestro hijo-muleta, en el mismo lugar del Jardincito y en donde antes me confundiste con la tapa de ese disco. La dirección equivocada y aún así llegamos temprano. Esa noche se consiguió fecha, se empezaron a tranquilizar las piernas y apareció el imsomnio de compañía -ya habitual-.
Sábados cansados, de mares desde temprano. Asfixia mental. Noche eterna-Panic attack. Pensando, Love, amaneciendo (mentira) descalza y pensando que como no dormí no empezaría un nuevo día, jugar con el tiempo y sentirme asfixiada en su arena. Trance Zombie. Noche de temperatura y las manos decían que no, que debía descanzar, luego de tanto sin dormir y aún yo sin sueño, vino el odiado&amado 1/4, pero no fue completamente efectivo, las ya tres horas y de pie otra vez. El esfuerzo por descanzar, se logró. Día domingo de cumpleaños dobles, sin poder encontrar a Jorg y la búsqueda del auto gris rumbo a la zona de boulevares, creada ahí.
Noches de juntadas: mujeres que lloran de compasión: sexo fuerte. Mucha contención y lluvia de propuestas. Una pizza en el quincho y la resultante charla. Noche con sueños, muchos la mujer de azul y pelo con permanente marrón, totalmente animada, un éxito de acordarme. Otra vez sin poder descanzar.
Lunes de mudanzas + lecturas y rivotril.
Martes de lectura + llamadas + visitas y contención.
Nueva casa: la de Ellas. Los pies de Leo, la cocina adueñada por Pablos y Simona durmiendo en la bolsa. Olor a vainilla. Humo-humores.
Miércoles y jueves con límites. Mal humor, el volcan explotó debajo de los caracoles, la tierra tembló. Los jueves mejor. Quemadez luego del grandibujo del Sujeto Trascendental, el Cerdo Guille y las canciones a tono.
Viernes, comenzó con el resúmen-fin de la K.R.V. y sus paralogismos. El almuerzo en lo de la Abuela y sus ollas escondidas y rulos a-tono. Tarde de Gabriela & naranja mecánica.
Noche nerviosa. Amanecer temprano, volver a buscar unas cosas -odisea- y sentir que el lugar ya no es tuyo, sos un parásito, un extranjero, un extraño. Salida rápida, y vos, siempre al lado.
Luego de las volteretas y del partido cerveceado con exigencia de documento, un almuerzo y la siesta que nos debíamos. Vuelta al ruedo. Empezar de cero con la duda, las mónicas y la poca conexión con la causa sui. Encerradas en la pieza, escuchando la fiesta de fondo. Simona se encargaba de mantenernos despiertas.
Domingo, la histeria tocaba la puerta, el almuerzo familiar y no parar desde las 10 hasta las 22 más que esas dos horas divididas en almuerzo y merienda, afuera, oyendo a los pájaros kant-ar.
Lunes, risas. planes no concretados y los horarios que se hicieron cada vez más flexibles. Noche de Simona y nervios. Sueño en el peor momento.
Martes, llegada temprano. San Anselmo de traje, fumando. Mi-entirosa riéndose de tu falso humeanismo (?). Histeria colectiva. Su habitual tardanza. Exámen. Preguntas distractoras, tema dos, su mentira del tiempo y la corrida a más no poder sobre el final, chistes de referencias y la última sin contestar -sólo me acordaba de la percepción en la nariz de ese sujeto trascendental-.
Salida, el colapso colectivo y sus mares de lágrimas. Olvido. El parque y tanto negro me parece le hizo sospechar, un consejo y la llegada de todos. Mate y sol después de muchos días, el cuerpo se empezó a debilitar. Almuerzo tóxico y risas, historias y la histeria dejada atrás. Intentar siestar mientras los del agua daban con mazas sobre el cemento de mi oreja. La llamada y el frio. La última tarde ahí. Tu vista, mis auriculares, los tuyos y la tarde entera demasiado borrosa y brillante para fotografiarla -aunque lo intentamos- rompí el juego y sin honguitos nos fuimos a tu casa, a descanzar -en vano- el cuerpo me volvió a reclamar.
Miércoles-feriados, asados y refritos en el monitor. Una tarde-noche, mejor.Sueño.
Jueves de vueltas e idas a buscar las cosas, dejar La Casa, a Simona y a Ellas y L.
Las ideas burbujeantes te avisaron el jueves, tus llantos, y Él al rescate. Pasaste con el auto, lo oliste y callaste. Sin culpas.
Viernes y otra noche sin dormir, el sueño del llamado distinto recurrente y dador de malas noticias, tu desayuno y vuelta a intentar, dormí, y el llamado avisando que mis sueños no se cumplen -mejor-. La seguidilla de llamados. Planear la tarde y esa noche temprana, de vasos y vasos y vasos -en donde para el primero me pidieron documento- y vasos y empanadas y vasos y caos y música y ver las sombras lukeanas y risas y la paranoia pero con vuelta segura. Poco sueño, tu idiotez primó desde el inicio del día, mi huida -ya no sé hasta de dónde- el cumple, la Casita y una parada de colectivos conjuntos -ocvio que elegí el tuyo-. Llegar y el papelón de la hora.
Domingo mejor. De pruebas en supermercados y esa caja gris asfixiante, corrimos, fuimos por la mochila y el vaso y volvimos en donde nos encontramos con sus pizzas, luego de ese controlador llamado telefónico. Vuelta a casa comiendo moras y frambuesas. Intentando dormir...
Lunes de sueños eternos y cortados con té. Su abrazo. Y la ida a recuperar la carga, los cambios de habitación y un tono normal que se empieza a quedar.
Hoy, mejor.
PD 1 . Es imposible narrar con lujo todas las afecciones climatológicas del universo berrysanciano.
PD 2 . Del post anterior: Ellas: Lu y Gri -Él, el amor.
Quemadez de Berrysand Son las 3:19 p. m. 11 Espacio del Transeúnte
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Any time at all
lunes, 14 de julio de 2008
A Ellas
y a Él
Quemadez de Berrysand Son las 4:40 p. m. 2 Espacio del Transeúnte
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Peras
lunes, 30 de junio de 2008
hay muchas formas de contarlo, muchas cosas pasaron.
La realidad, una:
Quemadez de Berrysand Son las 10:20 a. m. 16 Espacio del Transeúnte
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Transeúntes
viernes, 29 de febrero de 2008
Caminando de la mano solemos tropezar con más piedras,
las acequias son más grandes incluso,
las veredas de Vendoza, acostumbradas al paso nos miran sin brillo.
Seguimos
Sin embargo, a veces, la ceguera (de tanto brillo-nos) ha dejado escrurrir arena.
También nos entorpece.
Hoy me siento en un banco de arena.
Atascada.
Los ruidos externos se oyen calmos.
Las miradas perturbantes, estan alertas.
La parsinomia te adolece.
Voz normal.
Encuentro en sueños confusos,
ya no te busco,
ya no te siento,
y las respuestas estan en huellas.
Todo sigue siendo en clave.
No se puede esperar por "siempre" algo que tiene que salir sin tiempo.
Quemadez de Berrysand Son las 3:11 p. m. 12 Espacio del Transeúnte
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Música de la indiferencia
jueves, 28 de febrero de 2008
música de la indiferencia
corazón tiempo aire fuego arena
del silencio desmoronamiento de amores
cubre sus voces y que
no me oiga ya
callarme
Samuel Beckett
Quemadez de Berrysand Son las 1:02 a. m. 7 Espacio del Transeúnte
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Niña Migraña el lunes 28
miércoles, 30 de enero de 2008
Uno de ellos es el "dolor de cabeza" del que hacía tiempo no me molestaba tanto como éstos últimos días.
Fuerte, empezó el sábado, pero entre placebo y placebo llegó a mera molestia nomás.
El domingo, volvió.
(obvio)
Sin embargo y bajo las instrucciones de la llamada volundad, decidí ignorarlo.
Es de esos dolores insoportables por cierto. En donde sentís que si respirás un poquito más fuerte, la conexión entre las venas de tu nariz y los "valla uno a saber cómo se llaman" venitas de mi cabeza, me daban la sensación de que todo dentro del cráneo es una inmensa red que se tironea y sensible al fin se va a cortar y estallar en mil pedacitos.
Esta bien, mi gelatina funciona así.
Además de que mi comportamiento de Niña Migraña no es el mejor.
Es lógico, a falta de cabeza -razón- mi sensibilidad explota por los poros y mis labios especialmente.
Muchas atrocidades se piensan-dicen cuando uno está tan sensible.
En esos días nos deberían colgar -sí ellos- un cartelito en el pecho que diga: "No molestar", "o aténgase a las consecuencias"..."no hay reclamos"...y una infinidad de justificaciones en letra pequeña....
El lunes después de que el dolor me hiciera apoyar la cabeza en la almohada del domingo y desear morirme antes de sentir todooos y cada uno de los enlaces cerebrales posibles...decidí descanzar.
(muchos preguntarán ¿de qué descanzas!!? rta: de nada).
Cuando me levanté de la siesta del lunes (y habiendo avisado en la Bibliotk que mi mente migraña y mi idiotez del 180%) no me dejaba respirar..sus gritos de idiotez lo colmaron al 200%.
Tiene la capacidad nata de hacer poner todo en peores condiciones.
Su capa de antisensibilidad o de hipersenibilidad-mal-direccionada es tan poderosa que cualquier mortal se siente poca cosa ante su poderío y su vasto despliegue palabril.
Es corta y de mal actuar.
A veces me gustaría filmarla y mostrarle una retrospectiva de su forma de ser..quizás así se de cuenta de que la vida es eso: un boomerang.
Pero bueno, a fin de cuentas se hace lo que ella quiere.
Después de llamados mal realizados y escuchados de a oidas (sepan entender a ésta escriba que con tamaña migraña, puede resultar mil veces fatalista) mi cerebro latiendo y una lluvia de días que aún no se quería calmar, tratando de coordinar (cosa que ella no puede en ese estado) dispuso a mi beneficio ir al Docto.
Con un mareo envolvente cerebral subí a cambiarme, mis manos torpes, los ojos chinos sezgados ante tanto dolor, las piernas que no medían distancias y el tiempo en mi contra, salí de casa y ella amotinada, delante. Una cuadra y media me llevaba de ventaja.
Cuando lograba levantar la cabeza la veía cada vez más lejos y tomando el peor camino.
Pero a ella no le importaba, o sí, pero se hacía la superada.
Es increíble cómo la mente ejerce tanto poder.
Me costaba caminar, era totalmente conciente de que no caminaba en línea recta y como mi barrio aún está en construcción ir por la vereda es imposible.
Zigzagueaba en la calle mientras cada diez segundos contados cerebralmente levantaba la vista para ver si algún auto se acercaba.
El ejercicio de: caminar mirando los pies+levantar la cabeza cada 10 segundos+pispear por dónde iba ella, me servía de algún modo de aliciente para llegar más rápido y desconcentrarme de mi propia cabeza (fuente del dolor).
A dos cuadras de casa, llegando a 9 de julio (hago la aclaración por Pachaniña) noto que en vez de seguir el camino seguro (ese que tanto me machacaron seguir) decide irse por una zona turbia y oscura.
Iba a gritarle que no fuera por allí, pero escucharía una sermoneada a la distancia de sus ya 50 años.
No sé si fue la hipersensibilidad o qué, pero desde que crucé 9 de julio tuve todo el tiempo la sensación de que algo malo iba a pasar, que no tenía que ir por allí y que irremediablemente ya no podía hacer nada.
En un momento pensé en correr -de algún modo- ya que el mareo y dolor no me dejaban coordinar mucho; y decirle que se volviera sóla a casa, que yo iba al Doc y si llegaba, llegaba. Pero cuando me había decidido al fin, la vista se abrió rápidamente; mis oidos empezaron a escuchar conversaciones de susurros y la paranoia me invadió.
No podía creer lo que estaba pasando, era como en los sueños en donde todo pasa con un tiempo distinto del normal, en donde uno puede ver las acciones un segundo antes de que pasen e incluso manerar ciertos factores.
Iba ella una cuadra y media delante mío, por Aristóbulo del Valle, caminando por la vereda de mano derecha en donde se encuentran los últimos monoblocks del Covimet.
Yo iba por la misma calle a mano izquierda, observando todo como si fuera una devoradora de instantes. El dolor ya latía por sí mismo. Sin embargo la sensación de miedo + paranoia era superior.
Miro a los personajes: la calle asfaltada&embarrada; el sol molesto de tantas nubes; ella cruzando la calle azúl (sí porque tooodos los carteles de esa calle tienen acento), sacando la tarjeta para el colectivo; yo coordinando paso tras paso para tratar de llegar a la parada de Azúl y Aristóbulo; un chico que en la vereda de enfrente (por Aristóbulo) viene con dos bolsas de un negocio deportivo llenas y cargadas con una mano hacia la espalda; un chico de lentes de sol que dobla por la esquina azúl empalmando Aristóbulo y tres chicos de remera negra en la vereda izquierda -mi lado- que se susurran y empujándose se muestran entre sí un arma negra debajo de la remera.
En ese instante entré en una especie de sueño.
Mi cuerpo estallaba por el mareo, el dolor de cabeza no me dejaba abrir bien los ojos y sin embargo los oidos escuchaban cada detalle que pasaba en la calle.
El grupito de tres se disuelve, dos de ellos me miran y el tercero se vuelve a una casa en donde un grupo numeroso lo esperaba, simultáneamente ella llegaba a la parada, un auto doblaba y pasaba al lado mío, el chico de lentes seguía caminando y el chico de las bolsas me miró.
Por la cabeza me pasaron mil cosas.
Que si grito y vienen, que si la llamo y le hacen algo, que por qué no le hice gestos al auto, que por qué no le grito al chico de las bolsas para que corra, que por qué no puedo coordinar y salir corriendo, que por qué hice contacto visual con ese grupo, que por qué mierda le hice caso a ella, que por qué ella eligió ese camino sabiendo que dos veces ya le habían hecho daño, que por qué justo a las cincoymedia de la tarde, que por qué justo cuando mi cabeza estallaba y por qué justo decidieron a él y sus bolsas de deportes y no a mí y mi cartera...
Sin embargo el tiempo se había detenido, mientras miré la situación el momento pasaba en dos tiempos distintos.
Por un lado los hechos que se movían como cuando ponen en una película la cámara rápida y el personaje se queda en el medio observando todo a su alrrededor.
Por otro lado, yo y mi dolor.
Me dí vuelta y ví como éstos dos chicos armados agarraban uno por delante -deteniéndole el paso- y el otro por el costado, manoteando las bolsas al chico de la vereda de enfrente, mientras le apoyaban el arma al costado izquierdo de la panza y el chico les hablaba mostrándoles lo que había en las bolsas.
En ese momento puse la fuerza que no tenía e intenté caminar rápido.
Puse intenté, ya que aún no sé si realmente pude hacerlo.
Me daba la sensación, cual sueño, en donde uno intenta hacer algo y no sale, pensaba en ella todo el tiempo, rogaba que se diera vuelta y viera la situación, pero no.
Todo ésto pasó en media cuadra antes de llegar a la parada de colectivo.
De pronto empiezo a sentir que el cuerpo no me responde. me miraba las manos y las veía como si tuvieran una nube encima, no distinguía los dedos, sentía que el pecho se me cerraba y que no había aire alrrededor, no podía respirar tosí, tosí bien fuerte y las piernas no podían seguir caminando, las rodillas me temblaban y las manos frías se sacudían mientras intentaba pronunciar alguna palabra y no podía. Me desesperé.
No podía hacer nada estaba inmovilizada a mitad de la calle y con los ladrones armados a media cuadra.
No sé de dónde apareció una señora y me hablaba, me preguntaba qué me pasaba y yo no podía contestarle y ella que preguntaba y yo que no podía respirar, hasta que el pecho se me terminó cerrando y empecé a llorar de la desesperación, me sentía respirar ahogada y no podía gritar ni articular sonidos.
La señora preocupada empezó a preguntarme más alto qué me pasaba, y a llamar a la gente que había alrrededor...
La única persona que había cruzando la calle y tranquilamente en la parada de colectivos dándome la espalda era ella.
Se acercó y me gritaba preguntándome qué me pasaba ahora.
Nunca la odie tanto en mi vida como en ese momento.
Tenía tantos deseos de que se callara y me dejara en paz que no podía parar de llorar de la impotencia.
La señora me agarró de la mano y me preguntó de vuelta qué es lo que me pasó.
Mientras ella le decía que me dolía la cabeza y que íbamos al médico.
Pasaron unos segundos y les dije: "lo robaron, al chico de atrás mío, lo robaron con un arma"
Cuando la señora mira para atrás, buscando al chico y ella mira hacia la parada -fijándose que no se le pasara el maldito colectivo- aparece el chico de las bolsas de deportes cruzándo la calle -bolsas en mano- para ver qué me pasaba.
Ella le decía a la señora que ya la habían asaltado dos veces en el mismo lugar, los mismos chicos. Mientras el chico me decía: "señora, tranquilícese, éstos ratas a mí no me hacen nada, si yo soy chorro también y porque no ande ahora con el arma se creen que me pueden hacer algo, mientras abría las bolsas de deportes apoyadas en el suelo y me mostraba, diciendo: vé si yo ahora estoy pidiendo, y éstos ratis se creen que me pueden hacer algo, yo vivo allá en el Pablo VI, y voy a venir con mis amigos a cagarlos a trompadas a los ratis esos..tranquila, mire que no me han hecho nada". La señora también hablaba y nos decía que a su hijo lo habían agarrado y lo habían llevado golpeándolo no sé cuántas cuadras, y diciendo "gracias a dios no pasó nada" ... "si fuera por eso mi hijo también tendría que andar con un arma" y frases por el estilo.
El chico de las bolsas de deportes se va.
La señora me dice que me tranquilice y se va también diciéndome "dios te bendiga" (o algo así). Y ella me dice: "ya está, dale que se nos pasa el colectivo".
En la parada me daba asco mirarla.
Y mientras intentaba hilvanar alguna idea la cabeza me latía como nunca antes. El dolor se había agudizado y no podía parar de llorar.
Justo llega el colectivo, vienen dos. Le pregunto a ella, cuál tomamos? (ya que no veía los números) y ella me dice: "no sé, cualquiera, igual a esta altura no vamos a llegar".
Tomamos el segundo, una chica iba delante mío y sube primero -ya que le dí el paso y no me le crucé- mientras ella desde atrás me dice: "dale, no ves que no llegamos?"
(puede ser una estupidez, pero que se enoje también porque no me adelanté a la chica....)
Me subí y me senté en los asientos de cuatro, dándole la espalda a la máquina de monedas, las lágrimas seguían cayendo...y me sentía el bufoncito de todo el colectivo. Pensaba cuántas historias se iban a inventar todos esos pasajeros a causa de mis lágrimas.
Mi vista nublada, favorecía que la velocidad por el acceso que tomó el colectivo se grabara en mi memoria como si fuera una película.
Evité su cara en todo el trayecto. No sabía bien de qué era capaz de hacer o decir.
La odié mucho.
Y me juré nunca ser como ella.
Bajamos del colectivo y me dió la mano, para ayudarme, ya que vió que el mareo no me dejaba coordinar bien. Estabamos a una cuadra del consultorio.
Me dice: dale! hace un esfuerzo por lo menos, falta poco y no vamos a llegar.
Caminé al ritmo que mi cuerpo podía ir, sin contestarle, sin mirarla siquiera.
LLegamos al consultorio y me senté. Las lágrimas no dejaban de salir. Tenía mucha bronca, estaba muy dolida, decepcionada, enojada, débil y adolorida.
Había mensajeado a Grix para verlo, él andaba en el centro también y lo necesitaba.
Entramos al consultorio. Ella se hacía la estrella. Mientras el Doc me preguntaba y me recetaba pastillas e inyecciones.
Salimos y estaba Grix.
Nunca me hizo tan feliz verlo. Lo necesitaba tanto.
Bajamos y el Doc se había olvidado de darme una de las recetas.
Ella se volvió a buscar la receta y le conté lo que pasó a Grix, entre llantos (ocvio, ya que aún no podía parar de lagrimear).
Ella llega y sabe que tenemos que ir en busca de una farmacia e inyectable. No piensa, no sabe, no coordina, su ceguera visceral la hace parecer una estúpida. Mientas mi mente latente empieza a caminar a calle Colón.
Ella camina delante nuestro, sin dirección exacta.
Yo atrás apoyada en sus brazos intentaba seguir, mientras el odio que sentía hacia ella se iba transformándo en lástima.
Llegamos a Mitre y Colón. Ella se queda en la esquina y yo cruzo hacia el este, viniendo a la farmacia, ella viene detrás nuestro.
Compramos, vamos al inyectable. Me coloca la inyección una señora grande. Yo estaba adolorida de más y mareada, él me guiaba; ella iba detrás. Volvemos a Patricias a esperar el colectivo y llegar por fin a casa...
Ellos sienten que me hundo en el pozo, yo siento que su ayuda no me sirve.
Mi fatalismo en el colectivo me hace pensar...y a través de un emisario le digo: "te quiero y te odio".
Me juré nunca ser como ella.
Ella se justifica: "no importa cómo, ¿lo hicimos o no?, ya está" Sí, sí ya sé...Don Nicolás, golpea la puerta; mientras lo miro y le digo: "no querido Nicolás, no está nada..."
Quemadez de Berrysand Son las 1:03 p. m. 15 Espacio del Transeúnte
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Y qué
sábado, 19 de enero de 2008
Todo camino puede andar
Todo puede andar...
Con esta sangre alrededor
no sé que puedo yo mirar
la sangre ríe idiota
como esta canción
¿ante qué?
Ensucien sus manos como siempre
Relojes se pudren en sus mentes ya
y en el mar naufragó
una balsa que nunca zarpó
mar aquí, mar allá
En un momento vas a ver
que ya es la hora de volver
pero trayendo a casa todo aquél
fulgor
¿y para quién?
Las almas repudian todo encierro
las cruces dejaron de llover
sube al taxi, nena
los hombres te miran
te quieren tomar
ojo el ramo, nena
las flores se caen, tienes que parar
Ví las sonrisas muriendo en el
carrousell
Vi tantos monos, nidos, platos de
café
platos de café, ah
Guarda el hilo, nena
guarden bien tus manos
esta libertad
ya no poses, nena
todo eso es en vano
como no dormir
Aunque me fuercen yo nunca voy a decir
que todo tiempo por pasado fue mejor
mañana es mejor
Aquellas sombras del camino azul
¿dónde están?
yo las comparo con cipreses que ví
sólo en sueños
y las muñecas tan sangrantes
están de llorar
y te amo tanto que no puedo
despertarme sin amar
y te amo tanto que no puedo
despertarme sin amar
¡No! nunca la abandones
¡No! puentes amarillos
Mira el pájaro, se muere en su jaula
¡No! nunca la abandones
Puentes amarillos, se muere en su jaula
Mira el pájaro, puentes amarillos
Hoy te amo ya
y ya es mañana
Mañana
Mañana
Mañana
tiene despertar-te (nos) con...
Quemadez de Berrysand Son las 12:30 p. m. 14 Espacio del Transeúnte
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Berry aprende
miércoles, 19 de diciembre de 2007
te viven y así como si nada, te matan.
Mentira, no es "así como si nada", son sigilosas -aunque prácticamente suenen a gritos, son contradictorias, son y en esa realidad es donde no podemos seguir viendo entre los espejismos.
Hoy me destriparon nuevamente
Quemadez de Berrysand Son las 3:59 p. m. 22 Espacio del Transeúnte
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Eterno Adolescente
domingo, 18 de noviembre de 2007
Obra de Ron Mueck ...Quemadez de Berrysand Son las 4:25 p. m. 6 Espacio del Transeúnte
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Reformas Estructurales
jueves, 15 de noviembre de 2007
Les aviso queridos lectores que la Marisol, por ustedes conocida Berry / Berrysand ha pasado a otro nivel de su vida.
La piel es la misma.
Pero ella ya no.
Dejó de ser niña y entró en la adolescencia, con lo que ello implica y acarrea.
Los tres detonantes de ese día martes:
huída;
indiferencia&silencio;
bronca & desobediencia
Ante esta inmimente transformación he decidido comunicarles que la que era y en parte soy está mutando y nadie sabe qué pasará de ahora en adelante...
Gracias por su tiempo!
Quemadez de Berrysand Son las 1:38 a. m. 21 Espacio del Transeúnte
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A un año
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Era callejero, sin-vergüenza, sabía pero se hacía el distraído, nunca hizo caso, no aprendió a hacer nada, cada vez que abríamos la puerta se iba corriendo y teníamos que ir a buscarlo en el auto, porque a menos que volviera sentado en el asiento de delante no venía...
Era un perro cómodo, siempre siempre tenía frío.
Y la única gracia y el hecho de demostrar que le caías bien era que de reversa te apoyaba la cola sobre tu zapatilla y se quedaba sentadito, mirando el horizonte y temblando.
Ese y mucho más era Pato, hoy hace un año te dejamos ir...y el huracan que eso generó hace que no te olvide...
Quemadez de Berrysand Son las 4:01 p. m. 10 Espacio del Transeúnte
Mundo Oso & Fin de semana salvaje
domingo, 11 de noviembre de 2007
Y martes y caminar por llamados impostados y la plantas y evitar las calles y una mano llegada, conducida, dormida y desgastada y saber que son de heridas para siempre y voluntad y querer callar y buscar prudencia y callar y tus bancos y tus palabras y tu mundo que me molestaba y volver a callar y no poder salir pero querer y el péndulo de nuevo y la estación y la noche y los caballos con equipos y la noche..
Y llegar miércoles con las cosas armadas...y empalmar en tiempo y evitar que me saquen de quicio...y sin pilas....y que me hables todo el tiempo y tu insatisfacción y tus reclamos y por qué más!? y cuánto más?! y gusto agrio..
Y viernes y la amenaza de no levantarse...y quedarse entre sábanas...y los anuncios y levantarnos y mamá con ojos miel...y los comentarios que me sacaron de mí...y un no-enojo que me hizo sentarme en el cordón de la vereda de mi espacio y esperar y escuchar ojos y mirar sonidos y no entender palabras y ... El cachetazo de Grisaux...y oler a lluvia...y Margarita y el chico de la sonrrisa cara y la anestesia y el corto de esa banda imposible y un rápido diez-sí-seis y el cd no grabado y la ducha y los mensajes y mis profecías y las corridas y nos agarró la lluvia y su hasta ahí-silencio y mis conjeturas y las resbaladas y La Papa y Marcos&Cuadros y pizza y bebida y las papas y más bebida y las charlas y los amigos celosos e histriónicos e histéricos (que en otra vida alejé) y la lluvia más fuerte afuera y el auto-se para-y el llamado del cumple y su frialdad y su pelota y mi dolor y -ahora atemporal: mi paranoia de su huida-.... Y la fiesta y los disfraces y las ganas de morder sus alitas y reir y verlo bailar por primera vez y a casi un once mes y hablar y reir y la luz y el flash y los pantalones por las rodillas y los autos sin ruedas y las corrientes marrones y sin veredas y el frío de pies calientes y el micro y amarillo y sin espera y la calles ríos y bajada y sopa en casa y la ropa empapada y medias con aromas viejos...
Y sentir los labios semanas y semanas salados y evitar estar y que sea peor y competencia infantil y estas mismas palabras y el oso y es verdad lo de su poder y mi incapacidad de separar y duele y el verde a veces es pasto y seco se quema y mis ganas de máscara...y el mismo problema sin ninguna solución y ver que es por querer y proteger y la impotencia y ser padres e hijas....
Quemadez de Berrysand Son las 10:03 p. m. 13 Espacio del Transeúnte
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Mes once.
viernes, 2 de noviembre de 2007
En Noviembre hay varias cosas, es de esos meses que se pasan volando, lo confundo con los cumples de octubre, siempre arranca distinto y con la presión de casi fin de año, pasan cosas en noviembre, el cuatro es el cumple de mi nena, de una amiga y el diez de mi papá...es el mes en donde las máscaras van y vienen, en donde las cosas que se develan lo hacen de un modo fuertemente histriónico, es un mes largo y corto a la vez.
Noviembre por lo general me confunde, me presiona, llegan huracanes como el del año pasado, en donde perdimos a Pato - hermano de Pompis, mi nenita-.
Familias sensibles llegan en noviembre.
Presiones certificadoras.
Mesas que no puedo obviar y me gustaría.
Es la antesala de diciembre y año futuro cumplido juntos.
un clima lluvioso, pero fresco.
Es hoy dos de noviembre...y miro mi agenda del año pasado, veo caritas felices y muchas tristes, veo responsabilidades tomadas a destiempo, veo días fatales y otros de quemadez absolutistas, espero que noviembre éste sea mejor...
Quemadez de Berrysand Son las 4:09 p. m. 22 Espacio del Transeúnte
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Visita
jueves, 18 de octubre de 2007
No estoy.
No la conozco.
No quiero conocerla.
Me repugna lo hueco,
la afición al misterio,
el culto a la ceniza,
a cuanto se disgrega.
Jamás he mantenido contacto con lo inerte.
Si de algo he renegado es de la indiferencia.
No aspiro a transmutarme,ni me tienta el reposo.
Todavía me intrigan el absurdo, la gracia.
No estoy para lo inmóvil,para lo inhabitado.
Cuando venga a buscarme,díganle:"se ha mudado".
Quemadez de Berrysand Son las 6:21 p. m. 12 Espacio del Transeúnte
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Estado del tiempo
sábado, 15 de septiembre de 2007
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH -inmaduramente le voy a hechar la culpa al clima-
Quemadez de Berrysand Son las 1:35 a. m. 3 Espacio del Transeúnte
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Asfixia
viernes, 14 de septiembre de 2007
Mugre esparcida en el desierto de lo real.
Mentira, nunca alcanzás verdaderamente lo real, la ilusión obnubilante te ciega...y caminamos juntos de la mano.
Afirmo, niego temporalmente, hablo en futuro uso condiciones estrictas y divido el todo en dos, uso uno lo lleno de una luz fatal para ese sentido...suspiro...y afirmo cuán mediocre soy.
Tanto vale una verdad? -y tan mal se agradece-
Miras imagenes con realidad, plasmaciones mientras fuera,
-el cielo se pudre de rosa-
No hay manifiesto que te engañe
sólo te turbas de ilusión
mientras dejas que sus lindas telaste absorvan cada vez más
Hoy son esos días de honestidad mental.
Dar el salto
y escuchar una canción
sentirla subiendo de golpe
Entre bajos
tu panza vibra
un resplandor
y ecos.
sólo
escucho yo.
Me das lástima.
El efímero retazo de sonidos se termina tras una copa de cristal,
cristal cortado,
tras tu mano sangrante
despuntas sonidos
con un letargo de siglos.
Mientras tus letras
sólo me hacen vomitar.
Ahora se el origen y no hay nada de innovador.
Uno entre tantos.
En realidad lo que se ve
esta vez era verdad.
Confusiones normales.
...gracias maldito tiempo!
Lo invento,
regenero,
disuelvo.
Creo,
absuelvo,
vuelvo
adentro
de fuera.
Veo el vaso próximo
de una rutina
Se representan,
recrean,
se desplazan
siempre el mismo escenario,
un cuerpo ciego y vacío.
Parece una historia que no tiene fin...
Quemadez de Berrysand Son las 11:08 p. m. 2 Espacio del Transeúnte
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Bomba I
lunes, 10 de septiembre de 2007
Debo afirmarte en primer lugar, y con sinceridad, que el querida -por lo menos en éste momento- es puro formalismo.
Sientomé en la obligación de explicarte la imagen-amenaza de arriba, ya que como no soy una persona valiente, la he hecho llegar a través de terceros.
No me gustan que lastimen a quienes quiero, ese es el motivo principal que me motiva a esa acción amenzadora. Además del hecho dialéctico que opera en mi alma entre justicia- acción, accionada luego de tus múltiples ataques.
Es un problema largo y creo que esta será la primera de muchas cartas.
Por ahora, me limito a aclararte, por si mi gráfico no es lo suficientemente claro, -y dejando de lado esa supuesta justicia intrínseca que deviene de algún lado-, que él no está sólo y que si bien no tolero las guerras, -y mi amenaza tomalo como aclaración- MENOS aguanto las necedades.
(m)AT(a)TE.
Quemadez de Berrysand Son las 1:16 a. m. 3 Espacio del Transeúnte
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Viajes
jueves, 23 de agosto de 2007
Escuchando a distancia
nos descubrí,
bailando
entre pantallazos
-su voz áspera-
mitigaba nuestra noche,
recordarme.
No quiero olvidarme de nosotros
sin siquiera haberte visto...
Olernos a distancia
saber del pelo plateado que nos une alrrededor.
Cabellos de ángel,
la cena de hoy.
Saber que distancia es lo que sobra
y sin embargo las lágrimas llegan.
Con tus ruegos
- ayudaste -
plegarias en tu mundo ideal,
pero no al vecino dios
sino a tu nosotros.
Tus milagros se hicieron música
y obraron entre nosostros,
pregonados regionalismos
no nos dejaban de lado.
Invisbles amigos
-mágicos-
extraños que se curan
etiquetas en las manos.
Amores eternos que no existen
nuestras lastimaduras sangran
ahora en distintas ciudades
-llagas inmutadas-
Sigo escuchando canciones
que vos elegiste para empalagarnos
- no estoy sintonizada-
pues a mi el tiempo me ha desgastado.
Vidrios desminados
amores irreversibles,
desdentados caminantes
entre cielos fatales.
noSotros
nIngún
toDos
Maletas gastadas
de cada viaje,
nunca realizado
miedos subterraneos
temores abrazados
sangramos en los brazos.
Viva imagen y semejanza.
Dimos el salto al medioevo,
Víctimas de licores añejos
bañados entre columnas reales
disfrazados entre los barones
- reíamos-
máscaras relucientes.
Naranjas caen,
mientras el invierno
sigue en mi.
Nunca despertar
ya no tomar los remedios
olvidarse del mundo
sin siquiera pensar
-mentira!-
no hay esto ni aquello.
Cómo elegir
con todo lo nuestro en el medio,
la fruta podrida
se seca al sol.
Quemadez de Berrysand Son las 10:49 p. m. 0 Espacio del Transeúnte
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